haraganear
De origen incierto; quizá de harán, caballo que no quiere andar o del árabe hará kán, excremento, dicho de manera despreciativa de una persona.
"Y el último as de este trío de raros es Juan Benet, del que ahora se reeditan tres novelas: Una meditación, Un viaje de invierno y La otra casa de Mazón, donde el lector que se aventure en su enigmática y magnética escritura quedará hechizado La duración de ese hechizo depende quizás del calendario vacacional, aunque algunos lectores volverán a Región más pronto que tarde, debido a líneas con apariencia de simple broma como la de esa "multitud de insectos tan abigarrados de corazas y erizados de armas que siempre parecen dirigirse a Tierra Santa". Yo pienso distraerme con los recios espadachines de Pérez Reverte. No es serio, pero siempre será mejor, o lo mismo, que no hacer nada. O lo mismo no. ¿Qué tal haraganear con el mínimo de cerebro intacto necesario para estallar de júbilo?". “Oficio de Semana Santa”. El País, 9 de abril de 2009.

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